Factores como el envejecimiento de la población y el estilo de vida, han convertido a esta enfermedad en la segunda causa de muerte en el país y se estima que dentro de pocos años podría llegar a ser la primera. Entre las mujeres, el que provoca más defunciones es el de mama, y entre los hombres, el de estómago.
Factores como el envejecimiento de la población y el estilo de vida, han convertido a esta enfermedad en la segunda causa de muerte en el país y se estima que dentro de pocos años podría llegar a ser la primera. Entre las mujeres, el que provoca más defunciones es el de mama, y entre los hombres, el de estómago.
En Chile, el cáncer es la segunda causa de muerte, después de las enfermedades cardiovasculares. Los números son dinámicos. Según el estudio “Mapa de la Investigación en Cáncer en Chile” (Departamento de Salud Pública de la Universidad Católica y Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico-Molecular Aplicada de Chile), en 1970 las defunciones por tumores malignos representaron el 12,1% del total, mientras que en 2005 llegaron al 24,8%. En 2013, el Ministerio de Salud (Minsal) publicó que las muertes por cáncer fueron 24.592, un 25,6% del total.
¿Qué se espera para el futuro? “Se estima que a partir de 2020 el cáncer va a ser la primera causa de mortalidad en nuestro país. En algunas regiones, como Antofagasta, ya es la primera”, advierte el doctor Mauricio Mahave, oncólogo quimioterapeuta del Instituto Oncológico FALP.
La evolución de la enfermedad en nuestro país –alcanzando tasas parecidas a las de los países desarrollados– se relaciona con varios factores. Uno de ellos es el envejecimiento de la población, lo que genera más riesgo. “Cuando una persona pasa la barrera de los 60 años, la probabilidad de tener un cáncer es 10 veces mayor”, explica el doctor Mahave. La “Estrategia Nacional de Cáncer Chile 2016” del Minsal describe que la expectativa de vida en Chile aumentó desde los 55 años en la década del 50 a los 80,5 en 2015.
Otro aspecto importante lo ocupa el estilo de vida. Representan un riesgo el consumo de tabaco y alcohol, la alimentación poco saludable, el sobrepeso y obesidad, y el sedentarismo. El doctor Mahave es claro. “De 10 pacientes, sólo en uno hay un factor hereditario; en los otros 9, el desarrollo de la enfermedad claramente se debe a factores externos”.
Aquí también entran en juego agentes ambientales. En Chile, de acuerdo al Minsal, los que requieren mayor atención son el arsénico, la radiación solar y la polución ambiental.
Fuente: http://falp.emol.com