Los hechos de las últimas semanas, especialmente la colusión de las papeleras, han replanteado la urgencia de reponer la tuición sobre la ética profesional a corporaciones de derecho público. Es decir, a Colegios Profesionales como se conocieron hasta 1981, fecha en que la dictadura militar los transformó en asociaciones gremiales.
Desertores de la ética profesional