Domingo, Junio 24, 2018

A propósito del llamado “Reto del Clonazepam”, donde gana quien más tarda en quedarse dormido luego de consumir este fármaco en grupo, como químico farmacéutico no puedo soslayar esta grave situación.

El Clonazepam es una benzodiazepina indicada para tratar principalmente la ansiedad generalizada, fobias, crisis y trastornos de pánico, en ocasiones, también como antiepiléptico. Puede producir descoordinación muscular, disturbios conductuales, efectos como pérdida de la fuerza, visión doble, vértigo, tremor, incluso, depresión respiratoria, causar sedación, pérdidas de conciencia y coma, puede generar trastornos en la realidad e incluso tendencias suicidas. El uso prolongado de este medicamento causa dependencia, la suspensión no debe ser brusca. Una sobredosis requiere de asistencia médica urgente a la persona afectada. Su consumo podría resultar fatal sin supervisión profesional, en altas dosis o mezclado con otros fármacos, alcohol o drogas.

Si bien la condición de venta del clonazepam exige receta médica retenida, no es un medicamento de alto costo y, dado el alto consumo de benzodiacepinas en nuestro país, no es raro encontrar estos medicamentos en los botiquines domiciliarios, sin los resguardos que se requieren para este tipo de fármacos, fuera del alcance de los niños.

Lo particularmente preocupante es el fácil acceso a una este fármaco en forma ilegal, por internet. Bastan alrededor de diez mil pesos para adquirir clonazepam en redes sociales y sitios web.

La venta ilegal de un medicamento, en ferias libres e internet, no distingue al usuario como paciente, con consideraciones respecto de la edad, interacciones o problemas de salud; entiende a la persona como mero comprador.

La venta de cualquier medicamento fuera de los establecimientos farmacéuticos, especialmente facultados por ley para ello, pone en riesgo la salud de la población, ya que se desconoce la procedencia, composición real, conservación, cadena de distribución y estado del producto.

La Autoridad Sanitaria debe atacar la total impunidad e inusitado descaro con que se comercializan medicamentos de todo tipo y que requieran o no receta médica, en el comercio callejero y en internet constituyen un enorme problema sanitario.

Dr. QF. Mauricio Huberman R.
Presidente Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile.

Fuente: www.elmostrador.cl