Martes, Noviembre 21, 2017

El Ministerio de Salud se encuentra evaluando el permiso de venta de test rápidos del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en las farmacias, propuesta que será analizada en Octubre del presente año. Es importante considerar que esta medida no es nueva en el mundo, siendo España el pionero de esta iniciativa que comenzó el 2009 en las farmacias de Cataluña y el País Vasco. En el caso del País Vasco, hasta noviembre del 2016 realizaron más de 20.000 test, registrándose 201 casos positivos. En estas farmacias, los Farmacéuticos, manteniendo la confidencialidad sobre el análisis y con el paciente, realizan educación sobre los resultados, periodo de ventana y medidas preventivas si es que existe la necesidad de tomarlas. Además, si el examen resulta ser positivo, el Farmacéutico activa el protocolo pertinente, solicitando que el paciente acuda al centro asistencial de referencia más cercano para la confirmación del resultado.

Cabe destacar, en primer lugar, que el valor de este servicio es entre $5 a $10 euros ($3.600 – $7.800 pesos chilenos), segundo, que el tiempo que se necesita para realizarlo y la obtención del resultado es menor que al asistir a un centro asistencial, y tercero, otorga una atención de salud profesional y personalizada que ha estado y sigue contribuyendo con las políticas de salud públicas de ese País. En Inglaterra, España y Estados Unidos, las farmacias tienen otros servicios que contribuyen a la salud pública, ya que las farmacias tienen el concepto de centros de salud, prestando servicios como deshabituación tabáquica, vacunación, promoción de estilos saludables, educación sobre automedicación responsable, vigilar y mejorar adherencia de los tratamientos con medicamentos en pacientes geriátricos, obesos, VIH, Diabetes, Hipertensión, entre otros.

Un ejemplo sobresaliente de esta situación es en el caso de Estados Unidos, donde los Farmacéuticos participan de las políticas de vacunación, realizando este servicio dentro de las farmacias a través de educación, promoción y vacunación de los pacientes, previa capacitación y certificación bajo los protocolos que las autoridades sanitarias exigen. Este servicio considera vacunas como la vacuna de influenza, poliomielitis, hepatitis A, hepatitis B, fiebre amarilla, rabia, papiloma virus, entre otras, servicio disponible en más del 80% de las farmacias que están abiertas a la población. Por ejemplo, en el caso de la vacuna de influenza sólo en el 2013 fueron vacunadas más de 20 millones de personas en farmacias de ese país.

En Chile, el principal centro de salud al que asisten los chilenos y chilenas son las farmacias. Sin embargo, el modelo que predomina es el negocio, aunque existan, por ejemplo, leyes como la Ley de Fármacos (20.724) que considera que las farmacias son centros de salud que ejercen acciones sanitarias para garantizar el uso racional de medicamentos.

Ahora, queda esperar que Chile incorpore esta y otras medidas que puedan aprovechar la disponibilidad y conocimiento de los profesionales de la salud como los Químicos Farmacéuticos y fortalecer las farmacias como centro de salud, de esta forma, podrían ayudar a los centros asistenciales a resolver situaciones de salud que estén a su alcance y aportar en acortar los tiempos de espera de los pacientes que se atienden en el sistema público.

Fuente: www.elmostrador.cl