Viernes, Diciembre 06, 2019

Los problemas de salud mental son responsables, a lo menos, del 12% de los años de vida saludables perdidos ajustados por discapacidad en el mundo (OMS, 2001), y se estima que la carga de estos problemas irá en aumento. En Chile, las condiciones neuropsiquiátricas constituyen la primera causa de pérdida de años de vida saludables ajustados por discapacidad (AVISA), con una carga del 23,2%, siendo la depresión la principal causa específica de AVISA, y el consumo de alcohol el primer factor de riesgo atribuible a los AVISA de la población (MINSAL, 2008).

La respuesta a los problemas de salud mental por parte del sector salud, han evolucionado desde servicios psiquiátricos únicos y centralizados, hacia servicios de salud mental organizados en redes asistenciales complejas; desde la atención centrada en el médico psiquiatra hacia la atención integral por un equipo multidisciplinario; desde la atención centrada en los síntomas del paciente hacia la intervención en la persona, la familia y su comunidad. Este proceso de transformación se sitúa dentro del desarrollo del modelo de salud mental comunitaria, que se funda en un mayor conocimiento epidemiológico en éste ámbito, en el respeto de los derechos humanos de las personas afectadas por una enfermedad mental, y en la evidencia de mayor costo-efectividad de las intervenciones ambulatorias e integrales.

En Chile, el Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría, impulsó un modelo de red asistencial, que comprende el nivel primario de atención, el nivel especializado ambulatorio hospitalario y comunitario, la hospitalización diurna y completa en hospitales generales, servicios de rehabilitación psicosocial ambulatorios y residenciales, entre otros. Se concibe a esta red en un territorio, complementaria y articulada en los servicios que ofrece, no sólo entre sí, sino que además articulada con los servicios de salud generales y con el intersector.

Simultáneamente, el proceso de reforma del sector salud, con la separación de las funciones de regulación, aseguramiento y provisión, otorgó a ésta última una mayor responsabilidad en la gestión eficiente y equitativa de los recursos locales dispuestos para la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación. Los profesionales de la salud mental requieren hoy, no sólo de conocer y adscribir al modelo de salud mental comunitario para implementarlo, sino que deben gestionarlo, en una red cada vez más compleja y con mayores intercambios. La gestión, entendida como la búsqueda de la mayor eficiencia posible en la organización de todos los recursos disponibles para el logro de un objetivo propuesto, requiere de profesionales que posean competencias, es decir, los conocimientos, las capacidades y las habilidades, necesarias para gestionar, en este caso, la provisión de servicios de salud mental.

Este curso apunta al desarrollo de competencias para la gestión de los servicios de salud mental, en concordancia con la reforma del sector y el modelo de salud mental comunitaria.

Destinatarios:
Profesionales encargados de salud mental en Servicios de Salud, Directores de COSAM, Encargados de Programa de Salud Mental de APS, Jefes de sector en centros de salud primarios, encargados de los diversos dispositivos que constituyen la red de salud mental, o todo profesional involucrado en la toma de decisiones en el desarrollo de servicios de atención de salud mental.

Fechas y horarios: 20 de junio 2013 al 20 de diciembre del 2013. Jueves y Viernes excepcionalmente 1 sábado.
(1 vez al mes)

Horario: 09:00 a 18:00 horas ( jueves y viernes)

Número de horas: Duración: 284 horas.

Todos los programas de la Universidad de Chile tienen un costo adicional de $6.000, no facturable, por concepto de impuesto universitario.

Valor del Diploma: $1.300.000

Para mayor información sobre pagos y descuentos, contactar Srta. Cecilia Guerra

Datos de contacto:
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Teléfono: +56 2 2978 6036